actividades peligrosas seguro de vida

Sí, podemos tener dos seguros de vida (o más) si queremos. La vida no tiene precio, y por eso podemos elegir asegurarla tantas veces como queramos y cubrir diversas posibilidades. Así, nos protegemos mejor a nosotros mismos y a los nuestros.

La Ley 50/1980, de Contrato de Seguro, establece que una persona «no se puede enriquecer de forma injusta a través de un seguro», y por eso no podrá cobrar dos veces por un mismo siniestro. Es decir, podemos asegurar nuestra casa con dos compañías diferentes, pero, si sufrimos un incendio, solo cobraremos una vez. De lo contrario, podríamos cobraríamos más dinero de lo que realmente valía nuestra casa.

Sin embargo, esto no se aplica en el caso del fallecimiento o la invalidez de una persona. A diferencia de un bien (una casa, un coche…), la vida de las personas no se puede valorar fácilmente. Esto significa que podemos contratar tantos seguros de vida como queramos (y podamos pagar), porque el dinero que queramos que reciba nuestra familia lo decidimos nosotros.

Por todo esto, es posible tener dos seguros de vida (o más) a nuestro nombre. De esta manera, podemos tener contratada una póliza de 300 000 euros y, más adelante, contratar otra por otros 200 000. Quizá, al comparar precios, descubramos que nos sale más barato tener dos seguros que uno por valor de 500 000. Lo importante es informarse y conocer todas las opciones para no pagar de más.

Igualmente, hay numerosas opciones en el mercado de seguros, por lo que, según nuestras necesidades, podemos necesitar varias de ellas. Por ejemplo, podemos tener un seguro de vida ligado a la hipoteca y otro de vida e invalidez. Así, en caso de fallecimiento o accidente, tenemos asegurado el pago de nuestra vivienda y además recibiremos el dinero de la segunda póliza para otros gastos.

Si tengo varios seguros, ¿mi familia podrá cobrarlos todos o solo uno?

A diferencia de un bien, la vida de una persona no tiene precio. Por ello, podemos asegurarla por el capital que queramos y tantas veces como queramos. Así, los beneficiarios recibirán el capital total asegurado en todas las pólizas.

Por ejemplo, si tenemos contratado un seguro de vida con un capital asegurado de 100 000 euros y otro por valor de 200 000, nuestros beneficiarios recibirán 300 000 euros. El capital de cada póliza se acumulará al de los demás en caso de fallecimiento.

¿Es necesario que todos los seguros estén con la misma compañía?

No, podemos elegir la aseguradora que prefiramos para cada uno. Puede que las condiciones de una compañía sean mejores para nuestro seguro de vida hipoteca y las de otra para nuestro seguro de invalidez.

¿Puedo tener dos seguros de vida con beneficiarios diferentes?

Por supuesto. Cada seguro puede tener los beneficiarios que queramos: uno puede tener como beneficiario a nuestro cónyuge y otro a nuestros hijos, por ejemplo. En caso de fallecimiento, cada persona recibirá el dinero establecido en cada seguro.

Además, si alguien aparece como beneficiario en varios seguros, acumulará el dinero de todos ellos.

¿Cómo puedo saber si un familiar que ha fallecido tenía más de un seguro de vida?

Todos los seguros firmados en España se incluyen en el Registro de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento. En caso de que un familiar haya fallecido sin informarnos de qué productos tenía contratados, podemos acudir a este organismo y solicitar esos datos. Su función es que ninguna de estas pólizas se quede sin cobrar por el desconocimiento de la familia.

En este registro, nos informarán de si una persona tenía contratado alguno de estos productos y con qué aseguradora. Para ello, el único requisito es solicitar la información al menos 15 días después del fallecimiento, de forma presencial, por internet o por correo. Además, este registro almacena los datos hasta un máximo de 5 años.

Ya tengo un seguro de vida ligado a la hipoteca, ¿puedo tener otro?

El objetivo de estos productos es asegurar el pago de nuestra hipoteca en caso de que fallezcamos. Para ello, el beneficiario es el banco con el que tenemos contratado nuestro crédito.

Este producto asegura un bien (nuestra casa), por lo que no tiene sentido asegurarlo dos veces. En caso de fallecimiento, solo uno de los seguros se haría cargo de la hipoteca y el otro no habría servido para nada.

En cambio, sí es posible (y recomendable) contar con un seguro de vida hipoteca y uno de vida tradicional. Si fallecemos, el seguro ligado a la hipoteca pagará la deuda, pero quizá el dinero sobrante no cubra todas las necesidades de nuestra familia. Para asegurarnos de que nuestros seres queridos reciben más dinero, podemos contratar otro seguro de vida cuyo capital vaya íntegramente para ellos.

Quiero contratar un segundo seguro y la nueva compañía me pregunta si ya tengo uno. ¿Tengo que contestar?

Es común que la aseguradora nos haga un cuestionario antes de firmar el contrato. En él, entre otras cuestiones, pueden preguntarnos si ya tenemos otras pólizas e, incluso, de cuánto capital. Según la ley 50/1980, debemos avisar de que tenemos contratado otro seguro para la misma persona. Si no lo hacemos, la compañía podrá reclamarnos los daños y perjuicios que le haya ocasionado desconocer esa información (si los hay).

Así pues, en función de nuestras circunstancias personales, tener dos seguros de vida puede ser una buena opción. Para elegir los que mejor encajan con las necesidades de cada cliente, el mejor consejo que podemos darte es que cuentes con la ayuda y el asesoramiento de nuestros profesionales. Así, conseguirás los productos adecuados para ti y los tuyos.

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