actividades peligrosas seguro de vida

Siempre es buen momento para hacernos un seguro de vida. Sin embargo, hay ciertas etapas en las que es más recomendable: al comprar una casa, al tener hijos… Si dudas sobre cuándo contratar un seguro de vida, estas son las señales que te lo indicarán.

Este tipo de productos se encargan de que, si nos ocurre algo y no podemos seguir trabajando o fallecemos, nuestros seres queridos (o nosotros mismos) reciban cierto dinero. De esta forma, nos protegemos de cualquier posible accidente que afecte a nuestra economía y a la de los nuestros.

Por este motivo, cualquier persona que genere ingresos para sí misma o para otros debería hacerse una póliza de vida. No importa si tienes 25, 30 o 45 años; si alguien depende de tus ingresos, debes protegerte.

Estas son algunas de las circunstancias que nos indicarán que ha llegado el momento de hacerse un seguro de vida.

Cuando estamos trabajando y vivimos solos

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España hay más de 4,7 millones de personas que viven solas. Es una situación muy común: nos independizamos o nos divorciamos, por ejemplo, y nos vamos a vivir solos.

Estas personas tienen un riesgo que puede cubrir un seguro de vida: un accidente que los incapacite para trabajar. Quienes viven solos dependen al 100 % de sus ingresos, más aún si no tienen familia que les pueda ayudar con las facturas. ¿Qué ocurriría si estamos solos y no pudiéramos trabajar más?

Se puede contratar un seguro de vida que incluya la invalidez. Elegimos el capital que queremos asegurar para que, si no podemos seguir trabajando, podamos seguir haciendo frente a nuestros gastos: la casa, las facturas, los cuidados médicos… La prestación de la Seguridad Social siempre es insuficiente.

Las ventajas de contratar el seguro de vida cuando somos jóvenes

Las aseguradoras nos cobran menos cuanto menor es el riesgo de que muramos. Por lógica, los más jóvenes son quienes menos probabilidades tienen de fallecer y, por tanto, pagan unas cuotas más bajas.

Además, como los riesgos que asume la aseguradora son menores, también piden menos requisitos. Por ejemplo, si aseguramos un capital de hasta 200 000 euros (o incluso más, según la compañía), no tendremos que hacernos la revisión médica que se pide en otros casos. En cambio, si tenemos alguna enfermedad o estamos con algún tratamiento, tendremos que pasarla aunque seamos jóvenes.

¿No debo contratar un seguro de vida si soy mayor?

Una de las principales dudas sobre cuándo contratar un seguro de vida: ¿puedo hacérmelo aunque sea mayor? En primer lugar, hay que tener en cuenta que estas pólizas suelen ser temporales, es decir, tienen una edad máxima. La mayoría de las aseguradoras solo nos cubren si morimos antes de los 65 años.

Sin embargo, la mejora de la esperanza de vida está haciendo que muchas empresas estén subiendo ese límite de edad. Es lógico, pues vivimos más años (de media, los hombres 80 años y las mujeres, 85) y trabajamos más tiempo (la edad de jubilación alcanzará los 67 años en 2027).

En segundo lugar, hay que recordar que las cuotas son más altas cuanto mayor es la edad. Aun así, es un producto muy recomendado para las personas mayores que tienen alguien a su cargo (por ejemplo, un familiar dependiente), que aún están pagando la hipoteca o que tienen algún trabajo de riesgo.

Con nuestro comparador de seguros de vida, podrás encontrar la mejor opción para ti, tengas la edad que tengas. Hay un producto perfecto para tu situación, solo hay que saber cómo encontrarlo.

Cuando tenemos personas a nuestro cargo

Lo más común es que las personas se hagan un seguro de vida entre los 30 y los 50 años. Es normal, ya que a esa edad es cuando ya tenemos un patrimonio (una casa, un coche…) y, quizá, una familia.

En este caso, lo más importante al contratar estas pólizas es pensar en los beneficiarios, quienes recibirían el dinero si nos pasara algo. Debemos garantizarles una estabilidad económica, incluso si ya no podemos estar con ellos. Por ello, contratar una póliza de vida es la mejor opción si tenemos hijos pequeños o alguna persona que dependa de nosotros. Con el capital asegurado, podremos garantizarles una educación o unos cuidados si algún día fallecemos.

Cuando contratamos una hipoteca

Comprar una vivienda suele ser la mayor decisión financiera de una persona. De media, pedimos al banco 119 964 euros para poder tener nuestra propia casa (datos de junio de 2019 del INE).

En este punto, hay que preguntarse qué pasaría si nos ocurriera algo y no pudiéramos seguir pagando. Nuestra familia (o nuestros herederos) tendrían que hacerse cargo de esa deuda. ¿Por qué no protegerlos con un seguro de vida hipoteca? Estos productos tienen como beneficiario al banco y, gracias a él, nuestra hipoteca quedará pagada si nos ocurre algo.

Es muy importante recordar que los bancos no pueden obligarnos a contratar el seguro de vida con ellos. Los clientes somos libres de elegir con quién contratarlo y, de hecho, los de los bancos son un 60 % más caros.

Igualmente, el seguro de vida es una buena opción si tenemos cualquier otra deuda (por ejemplo, un préstamo para un coche).

¿Dudas sobre cuándo contratar un seguro de vida?

No dejes para mañana una decisión tan importante. Por el dinero que te cuesta cenar con tu familia, puedes proteger tu futuro y el de los tuyos. Si tienes dudas sobre cuándo contratar un seguro de vida, consulta a nuestros expertos o utiliza nuestro comparador. Te darás cuenta de que el mejor momento es ahora.

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