por cuanto dinero hacer el seguro de vida

Cuando hacemos un seguro de vida hay que decidir qué capital queremos asegurar; es decir, por cuánto dinero hacer el seguro de vida, o lo que es lo mismo, cuánto queremos que reciban nuestros herederos en caso de que nos ocurra algo.

Nuestros herederos y nosotros mismos. Porque el seguro de vida puede cubrir un riesgo o varios; por ejemplo, la muerte o la muerte y la invalidez. El seguro de vida más común es el seguro de vida-riesgo, que garantiza el pago de una cantidad o de una renta, según el caso, tanto si el titular muere como si sufre una invalidez que le impida trabajar.

Lógicamente, cuando vamos a firmar un seguro de vida tendremos que acordar un primer dato: ¿por cuánto dinero hacer el seguro de vida? Por supuesto, el precio que paguemos por la póliza irá en consonancia con el capital asegurado.

 

El seguro de vida es un contrato

El seguro de vida es un contrato que se firma entre dos partes: la entidad aseguradora y el tomador del seguro. En este documento se establecen las condiciones por las que la compañía pagará al beneficiario o a sus herederos la cantidad acordada. Como ya hemos contado en este blog, no siempre se cobra un seguro de vida, porque las entidades aseguradoras establecen excepciones al pago del seguro de vida que vienen especificadas en las condiciones particulares de nuestra póliza.

Los seguros de vida dejan cubiertas a las personas que dependen de nosotros en caso de que fallezcamos o suframos una invalidez que nos impida contribuir al sostenimiento familiar, por eso también son necesarios para, en este último caso, poder pagar nuestros propios cuidados y manutención. Hay que pensar que, aunque no tengamos hijos, el seguro de vida puede salvarnos a nosotros mismos.

 

Por cuánto dinero hacer el seguro de vida

Cuando queremos contratar un seguro, lo primero que nos van a preguntar es por cuánto dinero hacer el seguro de vida. La entidad aseguradora o un corredor de seguros experto podrá asesorarnos en cada caso, pero lo más recomendable para no pagar de más ni quedarnos cortos en caso de necesitarlo es tener en cuenta estas variables.

 

Al menos 5 años de salario

El capital debe ser al menos de cinco veces el salario bruto anual. Por ejemplo, si los ingresos brutos del asegurado son de 18.000 €, debería asegurar un capital mínimo de 90.000 €. Esto es así porque se calcula que en una familia con una pérdida grave y repentina de los ingresos económicos que aporta uno de los miembros, es necesario al menos tener cinco años para recuperarse de la situación que desbarata la economía y la vida familiar.

 

Cuidado con la hipoteca

Si existe una hipoteca, hay que sumar al capital asegurado lo que reste por pagar, más un extra para los gastos de escritura y registro, que pueden ser de unos 1000 € al finalizar las mensualidades de la hipoteca. En el caso de que ya tengamos un seguro de vida hipoteca, habrá que comprobar cómo quedará saldada la deuda y si el beneficiario es el banco. Este aspecto es muy importante, porque lo peor que podría pasarle a nuestra familia es que no pudiera hacer frente a los gastos de la hipoteca y tuviera que abandonar la casa.

 

Deudas fuera

Cuando existen deudas también hay que añadirlas al capital asegurado. Por ejemplo, si estamos pagando un coche a plazos, si tenemos un préstamo personal… Hay que garantizar que esos importes a los que ahora podemos hacer frente perfectamente no serán impagados en el caso de que nos ocurra algo.

 

Futuro perfecto

Hay que pensar en el futuro. Si tenemos hijos, tal vez ahora cubramos sus gastos sin problemas, pero más adelante habrá que costear estudios universitarios o, tal vez, cursos en el extranjero que podrían ser gravosos y a los que no quisiéramos que las personas a quien más queremos en la vida renunciaran por falta de dinero.

 

Pensemos en los demás

Si tenemos familiares dependientes, que van necesitar más recursos para mantener su calidad de vida, atención, cuidados médicos, rehabilitación… pensemos en ellos. No sabemos qué ocurrirá más adelante, pero de lo que sí tenemos certeza es de que el envejecimiento es imparable.

 

Y también…

Las desgracias ocurren cuando menos lo esperamos. No nos confiemos en nuestra buena suerte, porque nadie está exento de sufrir un accidente o padecer una grave enfermedad, tenga la edad que tenga. Es una irresponsabilidad grave no cuidar el bienestar de quienes más queremos, sobre todo porque el precio de los seguros de vida es muy barato, y más con las prestaciones que ofrecen en caso de necesitarlos. En las sociedades avanzadas los individuos no pueden limitarse a contar con la beneficencia, su obligación es ser previsores y asumir su responsabilidad.

Todos debemos tener un seguro de vida que cuide de nosotros mismos y de las personas que dependen de nosotros. Además, podemos tener tantos seguros de vida como queramos, con distintas compañías y por diferentes capitales asegurados.

En una familia donde dos miembros aportan ingresos, deberían ser ambos los que tuvieran seguros de vida.

Este seguro debe revisarse anualmente, conforme cambian nuestras necesidades, tanto si tenemos un mejor sueldo, como si ya hemos terminado de pagar la hipoteca. Para ver qué seguro conviene más, dependiendo de cada caso, y por cuánto dinero hacer el seguro de vida, entra en nuestro comparador y compara precios y prestaciones. O llámanos. Un corredor de seguros experto podrá orientarte en qué compañía te interesa más y por cuánto dinero hacer el seguro de vida.

 

 

 

 

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