FISCALIDAD SEGUROS VIDA

Los seguros de vida no solo salvan el futuro de quienes más queremos, sino que también tienen importantes ventajas a la hora de cumplir con Hacienda. Veamos cuál es la fiscalidad de los seguros de vida.

Los seguros de vida tienen un tratamiento en cuanto a su fiscalidad diferente si quien recibe el importe del seguro es el propio tomador, es decir, si quien lo ha contratado resulta ser su beneficiario. Esto puede ocurrir ante una situación de invalidez, que se da cuando el propio tomador es quien cobra el capital. En este caso tributan como rendimientos del capital mobiliario.

El otro caso es que el tomador del seguro de vida fallezca y sus beneficiarios cobren el capital, algo que tendrán que declarar con respecto al impuesto de sucesiones.

Una excepción a esta forma de tributar es cuando el capital del seguro de vida se paga con cargo a la sociedad de gananciales de un matrimonio y el beneficiario es el cónyuge del fallecido. En este caso se pagará la mitad de la prestación por IRPF y la otra mitad como impuesto de sucesiones.

La fiscalidad de los seguros de vida

Cuando el tomador del seguro es el propio beneficiario, debe tributar como rendimiento del capital mobiliario. Esto es:

  • Si el capital recibido es inferior a 6.000 € deberá pagar a Hacienda el 19 %
  • Si la cantidad recibida está entre 6.001 € y 50.000 € se le retendrá el 21 %
  • Si la cantidad recibida es superior a 50.001 € tendrá que pagar el 23 %

El cálculo de este rendimiento de capital mobiliario se hace sobre la diferencia entre el capital percibido y las primas pagadas en el ejercicio en que se recibe la prestación.

En el segundo supuesto, cuando el tomador fallece y son sus beneficiarios quienes reciben el capital, estos deben tributar por el impuesto de sucesiones.

Este impuesto varía de unas comunidades a otras y también en función del parentesco que se tenga con el fallecido. Así que no será lo mismo si la prestación la recibe una persona con residencia en Madrid o en Asturias, por poner un ejemplo, y tampoco será igual si es un hijo del fallecido quien recibe el dinero o un beneficiario sin ningún parentesco.

La prestación de fallecimiento está exenta de tributar en el País Vasco, Navarra y Cantabria. Para otras comunidades está exenta en el 100 % con un límite de 9.195,49 €

Y hay más ventajas en la fiscalidad de los seguros de vida:

Cuando el beneficiario es un hijo menor de 21 años:

  • Tiene una reducción máxima en la base imponible de 47.858,59 €
  • Tiene una reducción adicional en la base imponible del 100 % de las cantidades percibidas con un límite de 9.195,49 €

Cuando el beneficiario es el cónyuge, un ascendiente o un hijo mayor o igual de 21 años:

  • Tiene una reducción máxima en la base imponible es de 15.956,87 €
  • Tiene una reducción adicional en la base imponible del 100 % de las cantidades percibidas con un límite de 9195,49 €

Cuando el beneficiario sufre una minusvalía:

  • Tiene una reducción adicional de 47.858, 59 € si el grado está entre 33 y el 65 %
  • Tiene una reducción adicional de 150.253,03 € si supera el 65 % de minusvalía

Además de las variaciones de unas comunidades a otras, hay algunas que permiten una reducción de la base imponible de hasta 100.000 € (más para los menores de 21 años), y una bonificación de hasta el 75 % sobre el impuesto cuando los beneficiarios son los hijos, el cónyuge, los padres, personas discapacitadas…

—El devengo del impuesto de sucesiones se produce el día del fallecimiento del asegurado.

—La reducción será única por sujeto pasivo, aunque haya más de un seguro del que se sea beneficiario.

—Esta forma de tributar solo se refiere a cuando se cobra el capital todo de una vez.

Los autónomos pueden desgravarse las cuotas del seguro de vida

El seguro de vida garantiza la seguridad económica para nuestros beneficiarios si nosotros faltamos, la nuestra propia si nos ocurre algo grave y, además, tiene beneficios fiscales para el tomador. Por ejemplo, para los autónomos, que pueden deducirse un máximo de 500 € de las primas pagadas en el seguro de vida por las coberturas de fallecimiento, invalidez permanente e incapacidad total.

La deducción de esta póliza de vida para profesionales se aplicará en la declaración de la renta 2017 en forma de reducción sobre la base imponible.

El seguro de vida puede ser la mejor herencia

El seguro de vida puede tener más ventajas que unos buenos ahorros para la familia, los hijos, el cónyuge o quien quiera que sea el beneficiario, porque es inembargable. Cuando heredamos, puede que también heredemos las deudas del fallecido. En cambio, el capital pagado por un seguro de vida es inembargable, incluso aunque los herederos o los acreedores del tomador del seguro reclamen el cobro de su dinero. De este modo, el tomador del seguro tendrá la garantía de que, pase lo que pase, sus beneficiarios (normalmente sus hijos) no se quedarán sin nada aunque él deje deudas.

El seguro de vida es independiente de las prestaciones de la Seguridad Social a las que los beneficiarios tengan derecho. Se pueden cobrar tantas indemnizaciones como seguros se tengan, sin limitación de número ni de importe y seguir cobrando las pensiones que correspondan por invalidez, jubilación, viudedad u orfandad.

Si quieres contratar un seguro de vida al mejor precio y con las mejores prestaciones para ti y los tuyos, entra en nuestro comparador y descubre qué poco te costaría vivir tranquilo y actuar de modo responsable con las personas que más quieres.

También te interesará esto